EL OSCURO DE BECCAR
FRAGMENTOS AUTÉNTICOS SEGÚN DIELS-KRANZ
Respirar es tratar ideas.
Inspirar ideas, tomamos de allí nuestro mundo conjetural.
Los pulmones son ese aliento contenido de carga eidética.
Esta suerte de intercambio de Ideas que se procesan y salen expedidas como ideas
manifiestas: habladas o en acción propia del hacer.
Apagar la vela con el aliento será expeler aquellos paradigmas eidéticos del año vivido.
Lo expelido conforma el mundo.
Lo vegetal se alimenta de las ideas de lo animal.
Dióxido de carbono.
Retorna en alimento.
Naturaleza, lenguaje de intercambio.
Nuestra reacción a la Gran Voluntad, vista como Acción por el eje motor del Yo o
individualización endotérmica.
La diferenciación del Yo, un “canal de Jakobson” de acción y reacción, pero
invariablemente desde la visión de emitente y no desde lo otro.
El “otro” o lo incognoscible.
Tierra concentración de presente.
Momento cárnico.
Existencia cárnica.
De lugar, camino y tiempo.
Coexiste cierto camino entre el espacio y el tiempo.
El traslado mismo.
La traslación ejercida por el primer motor inmóvil.
Absorbente.
El camino es la repetición vista desde dentro.
La que se observa en movimiento es repetición de lo interno desde lo externo.
El porqué se ve de tal forma, ha de ser por emanación o radio. “Sintergia”.
“Se” observa como “quien”, estático, dentro de una calesita, percibe lo que se acelera
curvo.
Ilusión puramente sensible, real concreción.
Como dentro de una calesita, “aquel” distingue que Todo gira.
“Lo”, que aparente rueda, mira.
Devuelve lo recibido, no obstante, sintetizado.
La imagen estática del Yo en dimensión completa u omnisciente.
Que vuelta a sintetizar por el aspecto de un Yo es devolución de contrarios.
Esta interrelación de pares múltiples ha de ser la conformación dinámica de lo que se
“subsecuencia".
Subalternos.
Las Cuatro Barreras y la calle Uruguay como límite.



Comentarios
Publicar un comentario